ACCION URGENTE
ATENTAN CONTRA LA VIDA DEL DIRIGENTE
AFROCOLOMBIANO DEL CONSEJO COMUNITARIO DE LA CORDILLERA OCCIDENTAL DE NARIÑO
CLAUDIO ESTERILLA QUIEN CUENTA CON MEDIDAS CAUTELARES DE LA OEA
Desconocidos
dispararon contra el dirigente afrocolombiano del Consejo Comunitario de la
Cordillera Occidental de Nariño y Sur del Cauca, COPDICONC, CLAUDIO ESTERILLA,
quien cuenta con medidas Cautelares de la Comisión Interamericana de Derechos
Humanos de la OEA. El hecho sucedió siendo aproximadamente las 8:20 de la
mañana, en inmediaciones del Barrio
Manuela Beltrán y Marroquín conocido como el asentamiento San Martin, del municipio de Santiago de Cali, Valle del
Cauca. El líder fue encontrado con un disparo en la cabeza, y trasladado al
Hospital Isaias Duarte Cancino, del Barrio Poblado II, de donde fue trasladado
a otro centro hospitalario donde se encuentra en cuidados intensivos con
dictamen reservado.
Es importante
advertir que el día domingo 29 de agosto de 2012, los líderes del Consejo
Comunitario, fueron advertidos mediante una nueva llamada de los riesgos que
corrían en la ciudad de Cali, en donde algunos de ellos se encuentran
desplazados.
Tal como se
había advertido a las autoridades colombianas, en especial al Programa de
Protección adscrito al Ministerio del Interior, Comité de Evaluación de Riesgo y Recomendación de
Medidas CERREM, el
riesgo de Claudio Esterilla y de los demás miembros del Consejo comunitario es
extraordinario. Sin embargo según el
estudio de riesgo realizado por Cerrem en el mes de marzo determinó que el riesgo de
CLAUDIO ESTERILLA y 20 líderes más es ordinario.
Según informe
del agente de la Policía CRISTIAN CAMALLO OLAVE, de la Estación de Policía de
los Mangos, el atentado contra CLAUDIO
ESTERILLA, se produjo para robarlo, sin embargo esta versión se contradice con
lo sucedido ya que en el lugar de los hechos apareció la bicicleta en la que se
trasportaba, celular, avantel y la billetera con los documentos y $ 20.000.
Es importante
anotar que durante lo que va corrido del año 2012 los integrantes de COPDICONC
han sido objeto por lo menos 6 amenazas de muerte los ataques, e intimidaciones
en contra de los líderes, lideresas, miembros de la comunidad y del Consejo
comunitario COPDICONC han aumentado. Tal como se dio a conocer a la Fiscalía
General de la Nación, al ministerio del Interior y a los organismos
internacionales de derechos Humanos.
El caso más
reciente se presentó los días 15 y 16 de
julio pasado, cuando llegaron tres amenazas vía mensaje
de texto a los celulares de MARÍA ANTONIA AMAYA, presidenta del Consejo Comunitario Mayor COPDICONC, ARCELIANO PIALAEJO MICOLTA, Presidente del Comité Veredal de Playa Menuda, Corregimiento de Sánchez Municipio de Policarpa, Nariño y CLAUDIO ESTERILLA,
suplente de la tesorera del Concejo Mayor en las que se proferían señalamientos y
amenazas de muerte en su contra.
Es importante anotar que durante el año 2011 y lo que va corrido del 2012, se han efectuado varias reuniones de prevención y protección a los líderes, lideresas y comunidad de la zona.
El día 18 de agosto 2011 en el Municipio de Chachagui, se efectuó una reunión con el Secretario de Gobierno del Departamento de Nariño, la Defensoría del Pueblo, ACNUR, Coordinación Regional del Pacifico, Oficina de derechos Humanos de las Policía, el Ministerio del Interior y organizaciones defensoras de derechos Humanos, entre otras entidades con el fin de presentar el Plan de Prevención y Protección del Consejo Mayor COPDICONC.
El día 15 de diciembre de 2011, se efectuó una reunión en la ciudad de Pasto con la Oficina de Paz de la Gobernación, Ministerio del Interior para hacer seguimiento de la situación y dar respuesta al Plan de Prevención, donde nuevamente COPDICONC, informo lo que estaba sucediendo en el territorio y su preocupación por la seguridad de la comunidad, líderes y lideresas.
Es
importante anotar que el día 17 de julio
de 2012, solicitamos al Gobierno colombiano un informe las acciones emprendidas por
parte de las entidades competentes para proteger los derechos de los líderes,
lideresas y las comunidades pertenecientes al Concejo Mayor de COPDICONC;
garantías suficientes y necesarias para el ejercicio del liderazgo y la
exigibilidad de los derechos de las comunidades pertenecientes a COPDICONC;
e iniciar las investigaciones acerca de las amenazas. Sin embargo hasta el día
de hoy no se tiene respuesta y los hechos ocurridos en contra de la vida e
integridad de CLAUDIO ESTERILLA,
demuestran la falta de garantías y el alto grado de vulnerabilidad de los
líderes y lideresas de la Cordillera Occidental de Nariño y la ineficacia del
programa de protección.
CONSEJO MAYOR PARA EL DESARROLLO INTEGRAL DE COMUNIDADES NEGRAS
DE LA CORDILLERA OCCIDENTAL DE NARIÑO COPDICONC
ASOCIACION PARA LA INVESTIGACION Y ACCION SOCIAL NOMADESC
CAMPAÑA PROHIBIDO OLVIDAR
PROCESO DE COMUNIDADES NEGRAS
PALENQUE EL CONGAL
Apoyan
la denuncia:
MOVICE CAPITULO VALLE DEL CAUCA
RED
DE HERMANDAD VALLE DEL CAUCA
SINTRAUNICOL
– VALLE DEL CAUCA
MINGA
DE RESISTENCIA SOCIAL Y COMUNITARIA
Comunicado a la opinión pública
Comunicado a la opinión pública
"No vamos a agredir a nadie, pero utilizaremos la fuerza de nuestra comunidad reunida, de nuestra palabra y de nuestros derechos para recuperar nuestros territorios."
Las organizaciones sociales, sindicales y de DDHH del Valle del Cauca abajo firmantes manifestamos ante la comunidad nacional e internacional nuestra solidaridad y apoyo a las comunidades indígenas del Cauca quienes adelantan la jornada de desmilitarización de sus territorios ancestrales: Minga por la vida: “¡No queremos oír ni un tiro, donde se oye un tiro para allá vamos!” De igual forma rechazamos la respuesta represiva que el Estado colombiano ha dado a tan delicada situación y el carácter intransigente de sus pronunciamientos en medios que ha desembocado en una polarización de la opinión pública, así como el papel que han desempeñado los medios de comunicación, tergiversando y parcializando la información a favor de las versiones oficiales.
Históricamente el Departamento del Cauca, ubicado en el suroccidente del país ha sido un territorio en el que han hecho presencia los diferentes actores del conflicto social y armado de Colombia. Esta presencia ha hecho que la población civil, indígena y campesina, quede en medio de las acciones bélicas que ahí se desarrollan ocasionando numerosas muertes, desplazamiento y constante situación de riesgo a la población. Cansados de los atropellos de los diferentes actores armados y en un acto de dignidad y autonomía decidieron retomar el control de sus territorios expulsando al ejército nacional y a la guerrilla de las FARC, actividad que adelantan desde el pasado 16 de julio de 2012.
Son múltiples las causas del conflicto social y armado en el departamento del Cauca; este se ha caracterizado por ser un departamento abandonado por el Estado colombiano, con una infraestructura vial precaria, un sistema de salud que no es ajeno a la crisis nacional de este sector, un sistema educativo insuficiente, un sector agrícola que se debate entre los cultivos ilícitos y la agricultura tradicional, y la solicitud de un elevado número de licencias para la explotación minero-energética y de desarrollo de monocultivos en la región que superan el 67% del total del territorio caucano; paradójicamente Popayán –capital del departamento- acuna una de las más rancias oligarquías del país, de tintes claramente racistas y agresivos hacia las comunidades indígenas. Todos estos factores han convertido al departamento del Cauca en el epicentro de la guerra en el país, consideramos que la solución a estas problemáticas no es convertir el departamento en una zona de consolidación donde la única respuesta es la militar.
Hacemos un llamado a la comunidad internacional en cabeza de la oficina del alto comisionado de las Naciones Unidas, al Comité Internacional de la Cruz Roja CICR, a la Organización de Estados Americanos a que se haga una verificación del cumplimiento del Derecho Internacional Humanitario en cuanto a las acciones de los actores armados, la construcción de guarniciones militares en medio de la población civil y acciones bélicas que no cumplen el principio de distinción de los combatientes.
A la Defensoría Nacional del Pueblo para que propicie un ambiente de diálogo entre las comunidades indígenas y el gobierno nacional para que se adelanten acuerdos que respeten la autonomía de los pueblos indígenas y sus territorios ancestrales.
Por último, hacemos un llamado a los medios de comunicación: RCN, CARACOL, El ESPECTADOR, EL TIEMPO, EL PAÍS, a que ejerzan una verdadera labor periodística que debe caracterizarse por su imparcialidad y ética a la hora de informar y que no atente al derecho fundamental a la información de todos las y los colombianos, ya que creemos que el cubrimiento que han hecho de este proceso condiciona la mirada de la opinión pública en contra de las comunidades. En este sentido, rechazamos radicalmente los hechos acaecidos la noche del 17 de julio de 2012 donde una multitud de personas convocada por la emisora de la Policía Nacional se concentró a las afueras de la sede del Consejo Regional Indígena del Cauca -CRIC- ubicada en Popayán para insultarlos, señalarlos como guerrilleros y exigirles su retiro de la ciudad.
Instamos a toda la sociedad a que le exija al Estado colombiano en cabeza de Juan Manuel Santos que inicie un proceso de diálogo con las comunidades indígenas para darle una salida a la situación crítica del departamento del Cauca ya que los problemas estructurales de un país no se solucionan por la militarización de la vida civil.
Finalmente, invitamos a toda la comunidad nacional e internacional a solidarizarse con la lucha que adelantan las comunidades indígenas en Colombia a través de pronunciamientos de rechazo a la salida única y militarista que ofrece el Estado.
Organizaciones firmantes:
Central Unitaria de Trabajadores CUT –Seccional Valle del Cauca-
Fundación Comité de Solidaridad con los Presos Políticos –Seccional Valle del Cauca-
Comité Permanente por la Defensa de los Derechos Humanos –Seccional Valle del Cauca-
Proceso Nacional Identidad Estudiantil
Movimiento Nacional de Víctimas de Crímenes de Estado –Capítulo Valle-
Sindicato de Trabajadores de las Universidades de Colombia SINTRAUNICOL – Valle
Zona Pública –Colectivo de Comunicación alternativa y popular-
Coordinación Colombia - Europa – Estados Unidos -Nodo Suroccidente-
Colectivo Memoria Viva
NOMADESC
Red de Hermandad y Solidaridad con Colombia –Nodo Valle del Cauca-
Fundación Comité de Solidaridad con los Presos Políticos –Seccional Valle del Cauca-
Comité Permanente por la Defensa de los Derechos Humanos –Seccional Valle del Cauca-
Proceso Nacional Identidad Estudiantil
Movimiento Nacional de Víctimas de Crímenes de Estado –Capítulo Valle-
Sindicato de Trabajadores de las Universidades de Colombia SINTRAUNICOL – Valle
Zona Pública –Colectivo de Comunicación alternativa y popular-
Coordinación Colombia - Europa – Estados Unidos -Nodo Suroccidente-
Colectivo Memoria Viva
NOMADESC
Red de Hermandad y Solidaridad con Colombia –Nodo Valle del Cauca-
Los medios oficiales le hacen eco a las mentiras de los militares
Los medios oficiales le hacen eco a las mentiras de los militares
Miércoles, 18 de Julio de 2012 08:39
Este martes 17 de 2012, desde muy temprano las carreteras del Norte del Cauca se inundaron de chivas que transportaban a centenares de indígenas hacia el municipio de Toribío. Todos empujados por la fuerza de los bastones de mando que representan para ellos la autonomía.
Mientras en los medios masivos publicaban la respuesta del ministro Juan Carlos Pinzón sobre la petición de los indígenas de retirar las tropas del Cauca," A los indígenas hay que decirles que los respetamos, que el diálogo es la voluntad del Gobierno, pero de ninguna manera la Fuerza Pública se va a ir de allá", más de dos mil indígenas avanzaban hacia uno de los cerros que se imponen sobre las montañas de la cordillera central del nororiente caucano, para llegar hasta donde se encuentran 400 indígenas que acampan y cuidan el cerro el Berlín desde el pasado 11 de julio, (día de la visita del presidente Juan Manuel Santos a Toribío). Es en esta montaña donde se encuentra una de las bases militares que cuidan las dos antenas de las compañías de telefonía celular.
Estando allí el gobernador indígena de Toribío, dio a conocer a los militares, la carta dirigida a los diferentes actores armados, que dice “…No nos vamos a quedar de brazos cruzados mirando cómo nos matan y destruyen nuestros territorios, comunidades, planes de vida y nuestro proceso organizativo, por esto, enraizados en la palabra, la razón, el respeto y la dignidad, iniciamos caminar en grupos hasta donde están atrincherados los grupos y ejércitos armados, para decirles frente a frente, que en el marco de la autonomía que nos asiste, les exigimos que se VAYAN, QUE NO LOS QUEREMOS, QUE NOS CANSAMOS DE LA MUERTE, QUE ESTAN EQUIVOCADOS, QUE NOS DEJEN VIVIR EN PAZ.…”. Ante este comunicado los militares argumentaron que ellos estaban allí para proteger a la población porque es un gran riesgo dejarla sin fuerza pública. Pero la gente ya no cree en este discurso pues ha tenido que padecer los abusos que le han hecho confirmar todo lo contrario, ya que ha sido blanco de ataques de ambos bandos. “Siempre dicen lo mismo,” gritaba una mayora, mientras la multitud procedía a recoger las pertenecías de los militares. “Pedimos a los espíritus para que nos protejan, en esta lucha que es justa” dijo una de las autoridades de la Asociación de Cabildos Indígenas del Norte del Cauca – ACIN; desde el cerro Berlín en Toribio –Cauca.
Al ver la decisión de los civiles, el comandante a cargo en la torre, con respeto y acatando la decisión de la gente, dio la orden de salir del lugar. Sin embargo seis de los militares opusieron resistencia y se tiraron al suelo, entonces la guardia indígena procedió a cargarlos para sacarlos del lugar. Al mismo tiempo, otros comuneros se dispusieron a cargar víveres y demás pertenencias de los militares, ayudando a agilizar su retiro. La guardia indígena acompañó a los militares hasta un lugar determinado”. Afirmó un comunicador de la emisora Radio Nasa.
Sin embargo los integrantes de las fuerzas militares afirmaron lo contrario por los medios: En Caracol Radio habló Jorge Humberto Jerez, comandante de la Fuerza de Tarea Conjunta Apollo “Nos quemaron los víveres, maltrataron a los soldados, la guerrilla está hostigando las tropas en el mismo sitio, es un trabajo conjunto de las FARC y los indígenas porque se les ha bloqueado los corredores del narcotráfico, los cristalizaderos, tenemos asesores jurídicos para más adelante judicializar a estos indígenas con la fiscalía y los sectores del estado …”
Las afirmaciones del comandante Jerez son irresponsables y sumamente riesgosas para nuestra comunidad, fueron los mismos soldados quienes quemaron un colchón para que ante la prensa se atribuyera al supuesto ataque de los indígenas. Al contrario de lo que decían todos los medios sobre la quema de los víveres, la guardia fue la que transportó las remesas hacia la parte baja del cerro donde se alojaría la fuerza pública. Quienes dispararon al aire y tiraron gases fueron los militares tratando de hacer un montaje y afirmando que la guerrilla estaba cerca hostigando.
Sólo al comandante Jerez, se le ocurre comparar empujones y gritos a los soldados con balas, muertos, ocupación de nuestras viviendas, señalamientos y falsos positivos contra nuestros comuneros. Sin embargo parece que no sólo el comandante usa la estrategia de la mentira y la manipulación porque al instante todos los medios le hicieron eco a estas afirmaciones malintencionadas. Es así como el gobierno planea justificar las arremetidas contra las comunidades indígenas y desdibujar la legitimidad nuestra lucha por la defensa del territorio.
Es la vida la que está en riesgo
El cerro Berlín es un sitio sagrado para los y las indígenas nasas. Es un cerro que hace parte de la Yat Wala (casa grande). Es un lugar que tiene un dueño espiritual. Por eso cada vez que lo atropellan, se manifiesta. Después de cada combate las nubes se visten de gris y comienzan a llorar. Los mayores (rayos) se expresan con fuerza. Sus gritos claman justicia porque ya no aguantan más tanto atropello a la vida. Asimismo, hoy miles de hombres y mujeres manifiestan que están cansados de ser víctimas de los actores armados y del gobierno que cada vez abre paso a los proyectos extractivos, que desangran la Mama Kiwe (Madre Tierra).
Sí. Esa es la verdad que hay frente a este problema de la guerra, aquí hay resistencia pacífica, hay tierras fértiles para la agricultura y además riqueza mineral.
La comunidad de Toribío aprendió a la fuerza a vivir en medio del conflicto. Han soportado los atentados guerrilleros y los ataques del ejército. Sus hijos deben transitar en medio de retenes de la policía y en las escuelas deben recibir clases “custodiados” por las trincheras de la guerra. Sus casas destruidas y familias llorando a sus muertos. Es un pueblo semidestruido, es una comunidad que sufre la desgracia de una guerra por el poder.
Por eso hoy este pueblo milenario le esta gritando al mundo entero que tiene sed de justicia y que ninguno de los dos bandos les protege su territorio. Que es necesario que sepan que aquí en el Norte del Cauca, en Toribío se encuentra gente dispuesta a proteger la vida, ya que nunca lo ha hecho el gobierno con su fuerza pública.
Tejido de Comunicación ACIN
Miércoles, 18 de Julio de 2012 08:39
Este martes 17 de 2012, desde muy temprano las carreteras del Norte del Cauca se inundaron de chivas que transportaban a centenares de indígenas hacia el municipio de Toribío. Todos empujados por la fuerza de los bastones de mando que representan para ellos la autonomía.
Mientras en los medios masivos publicaban la respuesta del ministro Juan Carlos Pinzón sobre la petición de los indígenas de retirar las tropas del Cauca," A los indígenas hay que decirles que los respetamos, que el diálogo es la voluntad del Gobierno, pero de ninguna manera la Fuerza Pública se va a ir de allá", más de dos mil indígenas avanzaban hacia uno de los cerros que se imponen sobre las montañas de la cordillera central del nororiente caucano, para llegar hasta donde se encuentran 400 indígenas que acampan y cuidan el cerro el Berlín desde el pasado 11 de julio, (día de la visita del presidente Juan Manuel Santos a Toribío). Es en esta montaña donde se encuentra una de las bases militares que cuidan las dos antenas de las compañías de telefonía celular.
Estando allí el gobernador indígena de Toribío, dio a conocer a los militares, la carta dirigida a los diferentes actores armados, que dice “…No nos vamos a quedar de brazos cruzados mirando cómo nos matan y destruyen nuestros territorios, comunidades, planes de vida y nuestro proceso organizativo, por esto, enraizados en la palabra, la razón, el respeto y la dignidad, iniciamos caminar en grupos hasta donde están atrincherados los grupos y ejércitos armados, para decirles frente a frente, que en el marco de la autonomía que nos asiste, les exigimos que se VAYAN, QUE NO LOS QUEREMOS, QUE NOS CANSAMOS DE LA MUERTE, QUE ESTAN EQUIVOCADOS, QUE NOS DEJEN VIVIR EN PAZ.…”. Ante este comunicado los militares argumentaron que ellos estaban allí para proteger a la población porque es un gran riesgo dejarla sin fuerza pública. Pero la gente ya no cree en este discurso pues ha tenido que padecer los abusos que le han hecho confirmar todo lo contrario, ya que ha sido blanco de ataques de ambos bandos. “Siempre dicen lo mismo,” gritaba una mayora, mientras la multitud procedía a recoger las pertenecías de los militares. “Pedimos a los espíritus para que nos protejan, en esta lucha que es justa” dijo una de las autoridades de la Asociación de Cabildos Indígenas del Norte del Cauca – ACIN; desde el cerro Berlín en Toribio –Cauca.
Al ver la decisión de los civiles, el comandante a cargo en la torre, con respeto y acatando la decisión de la gente, dio la orden de salir del lugar. Sin embargo seis de los militares opusieron resistencia y se tiraron al suelo, entonces la guardia indígena procedió a cargarlos para sacarlos del lugar. Al mismo tiempo, otros comuneros se dispusieron a cargar víveres y demás pertenencias de los militares, ayudando a agilizar su retiro. La guardia indígena acompañó a los militares hasta un lugar determinado”. Afirmó un comunicador de la emisora Radio Nasa.
Sin embargo los integrantes de las fuerzas militares afirmaron lo contrario por los medios: En Caracol Radio habló Jorge Humberto Jerez, comandante de la Fuerza de Tarea Conjunta Apollo “Nos quemaron los víveres, maltrataron a los soldados, la guerrilla está hostigando las tropas en el mismo sitio, es un trabajo conjunto de las FARC y los indígenas porque se les ha bloqueado los corredores del narcotráfico, los cristalizaderos, tenemos asesores jurídicos para más adelante judicializar a estos indígenas con la fiscalía y los sectores del estado …”
Las afirmaciones del comandante Jerez son irresponsables y sumamente riesgosas para nuestra comunidad, fueron los mismos soldados quienes quemaron un colchón para que ante la prensa se atribuyera al supuesto ataque de los indígenas. Al contrario de lo que decían todos los medios sobre la quema de los víveres, la guardia fue la que transportó las remesas hacia la parte baja del cerro donde se alojaría la fuerza pública. Quienes dispararon al aire y tiraron gases fueron los militares tratando de hacer un montaje y afirmando que la guerrilla estaba cerca hostigando.
Sólo al comandante Jerez, se le ocurre comparar empujones y gritos a los soldados con balas, muertos, ocupación de nuestras viviendas, señalamientos y falsos positivos contra nuestros comuneros. Sin embargo parece que no sólo el comandante usa la estrategia de la mentira y la manipulación porque al instante todos los medios le hicieron eco a estas afirmaciones malintencionadas. Es así como el gobierno planea justificar las arremetidas contra las comunidades indígenas y desdibujar la legitimidad nuestra lucha por la defensa del territorio.
Es la vida la que está en riesgo
El cerro Berlín es un sitio sagrado para los y las indígenas nasas. Es un cerro que hace parte de la Yat Wala (casa grande). Es un lugar que tiene un dueño espiritual. Por eso cada vez que lo atropellan, se manifiesta. Después de cada combate las nubes se visten de gris y comienzan a llorar. Los mayores (rayos) se expresan con fuerza. Sus gritos claman justicia porque ya no aguantan más tanto atropello a la vida. Asimismo, hoy miles de hombres y mujeres manifiestan que están cansados de ser víctimas de los actores armados y del gobierno que cada vez abre paso a los proyectos extractivos, que desangran la Mama Kiwe (Madre Tierra).
Sí. Esa es la verdad que hay frente a este problema de la guerra, aquí hay resistencia pacífica, hay tierras fértiles para la agricultura y además riqueza mineral.
La comunidad de Toribío aprendió a la fuerza a vivir en medio del conflicto. Han soportado los atentados guerrilleros y los ataques del ejército. Sus hijos deben transitar en medio de retenes de la policía y en las escuelas deben recibir clases “custodiados” por las trincheras de la guerra. Sus casas destruidas y familias llorando a sus muertos. Es un pueblo semidestruido, es una comunidad que sufre la desgracia de una guerra por el poder.
Por eso hoy este pueblo milenario le esta gritando al mundo entero que tiene sed de justicia y que ninguno de los dos bandos les protege su territorio. Que es necesario que sepan que aquí en el Norte del Cauca, en Toribío se encuentra gente dispuesta a proteger la vida, ya que nunca lo ha hecho el gobierno con su fuerza pública.
Tejido de Comunicación ACIN

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